En un mundo donde la identidad cultural es un pilar fundamental, la gobernanza del patrimonio se erige como un mecanismo esencial para su conservación y valoración.
Este artículo explora cómo las herramientas participativas y los modelos sistémicos pueden impulsar la excelencia en la gestión patrimonial, inspirando a comunidades e instituciones a colaborar.
La transición de enfoques tradicionales a métodos innovadores no solo protege nuestro legado, sino que fortalece los lazos sociales y promueve un desarrollo sostenible.
Definiciones Clave y Marco Conceptual
La gobernanza se define como el ejercicio de la autoridad política, económica y administrativa para gestionar asuntos nacionales.
Implica mecanismos, procesos e instituciones que permiten a ciudadanos y grupos articular intereses y ejercer derechos.
En el ámbito cultural, según UNESCO, abarca marcos normativos, políticas públicas y capacidades institucionales que dan forma a decisiones patrimoniales.
El patrimonio, por su parte, incluye bienes y derechos con valor económico y cultural, extendiéndose a elementos comunitarios vinculados a identidades.
La gobernanza participativa refuerza las relaciones entre instituciones, profesionales y comunidades.
Promueve procesos abiertos e inclusivos, transitando de modelos cerrados a enfoques multi-agente y descentralizados.
La gobernanza sistémica estructura el patrimonio en cuatro dinámicas clave:
- Institucional: Alianzas para conservación, con innovación cerrada y participación contributiva.
- Académica/científica-tecnológica: Relaciones para investigación y desarrollo, fomentando innovación colaborativa.
- Social: Participación de la sociedad civil, impulsando innovación abierta y comunidades de prácticas.
- Urbana: Conexiones con desarrollo urbano, creando ecosistemas estables a través de la heterogeneidad.
Los principios fundamentales incluyen el protagonismo de comunidades portadoras, transparencia, accesibilidad y respeto a la diversidad.
Modelos Históricos y Transición
Los modelos históricos de gobernanza han evolucionado significativamente, marcando una transición crucial para la excelencia patrimonial.
El modelo cerrado, de carácter top-down y centralizado, se enfocaba en catalogación y restauración por expertos e instituciones.
Este enfoque privilegiaba la producción de conocimiento institucional, limitando la participación comunitaria.
En contraste, la transición a modelos abiertos emerge en años recientes, promoviendo la gobernanza participativa y multi-agente.
Este cambio fomenta la descentralización y el aprendizaje deliberado, originándose en análisis de ingobernabilidad en Estados democráticos.
En el patrimonio cultural inmaterial, existe una efervescencia actual con la mayoría de bienes siendo públicos.
De manera análoga, en el patrimonio natural, se observa una descentralización a niveles bajos y consensos participativos sobre usos de recursos.
La evolución hacia sistemas abiertos es esencial para adaptarse a las necesidades contemporáneas.
Marco Jurídico y Estratégico
El ordenamiento jurídico proporciona la base para la identificación, preservación y puesta en valor del patrimonio.
Incluye valores, principios, normas e instituciones diseñadas para beneficiar a generaciones futuras.
Elementos clave del marco legal y estratégico son:
- Planes de protección y zonas de amortiguamiento para salvaguardar sitios patrimoniales.
- Incentivos privados, como exenciones fiscales y desgravaciones por conservación, que fomentan la inversión.
- Medidas de salvaguardia estatales y comunitarias que impactan el desarrollo económico-social.
- La Convención UNESCO de 2005, que distingue servicios culturales del comercio internacional.
- Patrimonio Mundial, con revisión periódica de acuerdos e integración en estrategias de desarrollo a múltiples niveles.
Los atributos como el Valor Universal Excepcional son fundamentales en bienes del Patrimonio Mundial.
En políticas culturales, la innovación en industrias creativas contacta a partes interesadas, promoviendo una gestión transparente.
Este marco asegura que la gobernanza patrimonial se alinee con objetivos globales y locales.
Buenas Prácticas y Casos Reales
Ejemplos concretos demuestran cómo la gobernanza participativa y sistémica puede lograr resultados exitosos.
La Catedral Santa María en Vitoria es un caso emblemático de gobernanza sistémica descentralizada.
Su Plan Director involucró alianzas como el Gobierno Provincial de Araba, mostrando el patrimonio como un sistema abierto.
Lecciones clave incluyen la convergencia de disciplinas y la innovación inclusiva para comunidades sostenibles.
En San Juan, Puerto Rico, proyectos pilares enfocan en innovación en políticas de industrias culturales creativas.
La Unión Europea, mediante informes como el de 2018, promueve un nuevo modelo que involucra a comunidades locales.
Mecanismos generales de cogestión y participación post-patrimonial incluyen modos deliberativos y competencias ciudadanas.
Lecciones sistémicas destacan:
- El patrimonio como sistema abierto en interacción constante.
- Contextos de interacción que requieren planificación participativa a largo plazo.
- Innovación inclusiva a través de participación social y aprendizaje para transformaciones sostenibles.
Estos casos inspiran a adoptar enfoques colaborativos en diversos contextos.
Herramientas para la Excelencia: Mecanismos y Estrategias
Para estructurar herramientas que impulsen la excelencia en gobernanza patrimonial, es crucial identificar mecanismos efectivos y estrategias viables.
Los mecanismos deben abarcar el ciclo completo de gestión patrimonial, desde la identificación hasta el desarrollo.
Esto incluye procesos como catalogación, recuperación, restauración, conservación, protección, mantenimiento y puesta en valor.
Los pilares fundamentales para una gobernanza excelente son:
- Multi-agente: Integración de actores públicos, privados y sociales en la toma de decisiones.
- Multinivel: Coordinación entre niveles local, nacional e internacional para una acción coherente.
- Inclusivo y transparente: Asegurar que todos los grupos tengan voz y que los procesos sean claros.
Las estrategias clave incluyen la creación de ecosistemas estables, consensos participativos, innovación abierta y colaborativa, y el fomento de comunidades de prácticas.
Indicadores de excelencia miden aspectos como la responsabilidad y transparencia en inversiones públicas, la confianza pública, la sostenibilidad a largo plazo y la heterogeneidad de agentes involucrados.
La transición hacia la excelencia implica pasar de una gestión basada en proyectos y recursos a una gobernanza centrada en relaciones y dinámicas.
Esto requiere un cambio de modelos cerrados a enfoques sistémicos y participativos, aprovechando innovación abierta y aprendizaje continuo.
En resumen, las herramientas para la excelencia combinan participación activa, marcos legales sólidos y prácticas colaborativas.
Al implementar estos elementos, las comunidades pueden proteger su patrimonio mientras fomentan un desarrollo cultural vibrante y resiliente.
Referencias
- https://culture.ec.europa.eu/es/cultural-heritage/eu-policy-for-cultural-heritage/participatory-governance
- http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2310-340X2023000300004
- https://iucn.org/es/news/america-del-sur/201902/que-es-la-gobernanza-y-como-entenderla-para-fortalecer-la-conservacion-del-patrimonio-natural
- https://www.iccrom.org/es/news/patrimonio-mundial-y-gobernanza
- https://revistasonline.inap.es/index.php/REALA/article/view/10348/10923
- https://lirias.kuleuven.be/retrieve/560684







