En un mundo donde las decisiones económicas definen el rumbo de nuestras vidas, invertir en tu propio conocimiento se convierte en la mejor estrategia. La realidad en España muestra brechas claras en conocimientos financieros, pero también una oportunidad enorme para transformar nuestro futuro.
Panorama actual de la educación financiera en España
La educación financiera en España vive un momento de cambio. A pesar de los avances, sólo el 19% de la población cuenta con altos conocimientos financieros, muy por debajo de la media europea del 26%.
Este escenario contrasta con el hecho de que el 47% de los españoles se autodefine con un nivel bajo o muy bajo de formación en finanzas personales, y el 63% reconoce tener una educación básica o deficiente. Ante este diagnóstico, se impone la pregunta: ¿cómo podemos empoderarnos para tomar decisiones más sólidas?
Inversión social y cifras clave
La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) se alza como el principal inversor social privado en educación financiera, destinando 21,1 millones de euros desde 2018. En 2024, la aportación alcanzó los 3,22 millones de euros en 115 programas, un incremento del 25% respecto al año anterior.
Estas iniciativas impulsaron 7.951 actividades formativas, con más de 43,8 millones de impactos entre asistentes presenciales y accesos digitales, un 29% más que en 2023. El esfuerzo social ha sido integral, buscando llegar a todos los colectivos.
Distribución de la inversión por colectivos
Colectivos vulnerables: una mirada detallada
La equidad en el acceso al conocimiento es clave para construir una sociedad más justa. En 2024, se destinaron 1,57 millones de euros a:
- Personas en riesgo de exclusión social: 41,03%
- Emprendedores: 33,10% (crecimiento del 56,84%)
- Personas con necesidades especiales: 25,87%
Estos fondos han dado lugar a programas adaptados que combinan formación presencial y recursos digitales accesibles, con un enfoque inclusivo.
Brechas y desafíos generacionales
La prueba PISA 2022 reveló que los estudiantes españoles de 15 años obtuvieron 486 puntos en competencia financiera, por debajo de la media de 498. El objetivo a largo plazo es igualar a países como Países Bajos o Dinamarca, donde más del 40% de la población alcanza altos niveles de conocimiento.
Entre los jóvenes, el conocimiento financiero se ha duplicado en un año, al pasar del 7% al 14% con niveles altos. Sin embargo, esta mejora no es uniforme: el porcentaje de aquellos con conocimientos muy bajos también ha aumentado.
Además, solo el 41% de los jóvenes se siente plenamente informado sobre sus operaciones bancarias, y el 49% admite tener poca información. Estos datos subrayan la necesidad de herramientas didácticas dinámicas que conecten con las nuevas generaciones.
Temáticas prioritarias de formación
En 2024, las actividades de educación financiera se concentraron en:
Ahorro, gasto y presupuestos, seguido de sostenibilidad, digitalización y ciberseguridad. Otros enfoques relevantes incluyeron productos y servicios bancarios e inversión a largo plazo. Esta diversidad temática garantiza que cada persona encuentre respuestas a sus necesidades específicas.
Cómo invertir en ti mismo: pasos prácticos
Invertir en tu propia educación financiera no requiere grandes recursos: basta con asumir el compromiso y seguir un plan sencillo. Te proponemos estos pasos:
- Define tus objetivos: establece metas claras de ahorro e inversión.
- Accede a cursos gratuitos o de bajo coste y materiales online.
- Practica con simuladores de presupuestos y aplicaciones móviles.
- Participa en talleres presenciales y redes de aprendizaje colaborativo.
- Evalúa tu progreso trimestralmente y ajusta tus estrategias.
Con constancia y práctica, integrarás conceptos como el interés compuesto, la diversificación del riesgo y la planificación fiscal.
Perspectivas y recomendaciones
La sociedad demanda que la educación financiera sea parte del currículo escolar. El 69% de los españoles considera esencial que las escuelas impartan estos conocimientos, y el 20% aboga por una colaboración entre centros educativos y familias.
La mayoría opina que los 12 años (inicio de la ESO) es la edad ideal para empezar. Integrar contenidos prácticos en asignaturas como matemáticas o economía doméstica permitirá a los estudiantes afrontar con seguridad decisiones financieras futuras.
En definitiva, invertir en ti mismo comienza por asumir la responsabilidad de tu aprendizaje y aprovechar las oportunidades que ofrece el entorno: desde programas institucionales hasta recursos digitales. De este modo, no solo mejorarás tu bienestar económico, sino que contribuirás al progreso de toda la comunidad.
Referencias
- https://www.ceca.es/notas-prensa/el-sector-ceca-incrementa-en-un-25-la-inversion-en-educacion-financiera-2/
- https://www.democrata.es/economia/conocimiento-financiero-jovenes-espanoles-duplica-2025-revela-cetelem/
- https://elobservatoriocetelem.es/los-jovenes-espanoles-mejoran-en-conocimientos-financieros-y-se-informan-a-traves-de-medios-especializados-o-blogs/
- https://www.elmundo.es/economia/2025/10/08/68da923b21efa029518b4589.html
- https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-espanoles-admite-no-tener-suficientes-conocimientos-financieros-para-gestionar-su-dinero/
- https://elobservatoriocetelem.es/el-63-de-los-espanoles-admite-tener-una-educacion-financiera-basica-o-deficiente/
- https://uci.com/es/sala-de-comunicacion/nota-de-prensa/251006_np-educacion-financiera-2025/
- https://www.cnmv.es/portal/publicaciones/planeduccnmv?lang=es







